viernes, 20 de marzo de 2009

No habrá canciones de cuna

No habrá canciones de cuna para la Iglesia. Ella no la necesita. La Conferencia Episcopal y aledaños, el lamentable integrismo católico global, no consuela a los niños, les utiliza: su fotografías sirven para ilustrar sus campañas manipuladoras en las que confunden a los pobres españolitos hijos del franquismo equiparando un embrión con un bebé; supongo que, como también dan a la infancia otros usos de los que sería excesivamente morboso hablar ahora, consideran el aborto un desperdicio. Aunque la pena de muerte a la que estaba condenado Andrés, el niño con betatalasemia mayor salvado por su hermanito Javier que nació gracias a la investigación con celulas madre, no les debe de parecer tan grave. Me encanta la Apostólica Romana: sus contradicciones internas parecen un reflejo de la condición humana. Y de la condición de la izquierda.

Hablando de la condición de la izquierada, en el asunto de las cargas de los Mososs de Esquadra contra los estudiantes antiBolonia, los periodistas que cubrían la noticia y los niños que pasaban casualmente por allí, la rabia ha dejado paso a la reflexión, y ésta ha degenerado en lástima. Tras ver a esos grises fantasmas del pasado quienes, me explicaron, enarbolaban sus porras con la misma agresividad que antaño, estuve a punto de convocar a los colegas para ir a ver a Saura y darle un poco de su propia medicina, pero logré contenerme; tal vez me acordé de su elocuencia por la defensa de Palestina en la recordada mani, o tal vez mis naturales sentimientos pacifistas se impusieron a esas tentaciones de lucha armada estilo Pepe Rubianes (ver post sobre el tema, más abajo) que me asaltan de cuando en cuando; ahora sólo pienso que, en su momento, le tendieron una trampa envenenada y mordió el anzuelo, posiblemente sobrestimando su menguada capacidad política, imaginando tal vez nuevos escenarios de poder con la golosa cartera de Interior, quizá lastrado por la escasez numérica de su coalición, y en cualquier caso haciendo caso omiso a las recomendaciones del Consell Nacional de EUiA, que entonces una servidora integraba. Saura, te utilizaron y, sabiéndolo o no, los dejaste. Nunca nadie te quiso de verdad, ni tus aliados naturales ni los extraños compañeros de cama. Claro que EUiA, esa esposa tuya arrinconada, seguirá probablemente unida a ti en santo matrimonio coaliciónico e interesado a pesar de que una parte de ella la impulsa a rebelarse, a zafarse de tus garras y correr, sabiendo tal vez que no le queda ya futuro ahí afuera: te aprovechaste de su poca preparación y su debilidad y, como a todas las sumisas amas de casa, en ella estas dos últimas características se han magnificado durante los años de conviviencia matrimonial... No, realmente hay muy poco futuro para ella ahí afuera, cada vez menos. Pero el futuro es construible. O no? En cualquier caso, ya no habrá canciones de cuna tampoco para ti, Saura. Ni para tus Mossos (o al menos yo no la cantaré), Policía que todos acogieron con esperanza pero que se ha convertido en algo que supera los peores recuerdos del pasado. Hay que analizar a fondo qué es lo que está podrido en ese cuerpo y extirparlo sin contemplaciones, si es que la gangrena no se ha extendido sin remedio y ya no hay salvación.

Tampoco habrá canciones de cuna para los estudiantes universitarios apaleados. Sólo tendréis mi canción, expresada en forma de este post y del enlace antiBolonia que tengo colgado en la columna derecha de esta página. Sólo tendréis este orgullo que siento yo y otros como yo de un día haber estado en vuestro lugar, sólo tendréis esta esperanza tan grande que nos habéis brindado. No os rindáis nunca, ya hace mucho que os lo escribo, no dejéis de conservar ese ardor juvenil y revolucionario por cambiar el mundo que es la vida en estado puro, porque cuando acaba ya sólo queda la muerte. No os dejéis derrotar por la derrota cierta, pues nuestra victoria, y el final de Ellos, está en nuestra irredención.

Ahora que la última posibilidad de conseguir mi lugar en el mundo posible o actual se ha esfumado, vuestras hazañas me consuelan. Porque, por si puede servir también como consuelo de alguien, tampoco habrá ya canciones de cuna de adulta para mí. A pesar de, siempre lo puntualizo, mi situación privilegiada en comparación, nunca las ha habido. Y no sólo porque, al igual que vosotros, elegí el camino difícil.

5 comentarios:

Eva Mª Durán dijo...

Comentándome a mí misma...

Sobre la carga de los Mossos, aquí copia el fragmento de un mail que de una estudiante antiBolonia llamada Diana que da una interpretación diferente (y narra los hechos en primera persona) a la mía. Muy interesante y para la reflexión.

Po cierto, he sabido que hay un niño de 10 años en el hospital por culpa del efectivo cuerpo de represión catalán. Vaya peligroso activista. Me quedo sin palabras:

"Me parece muy importante que entendamos que toda esa violencia que vivimos (y que no se refleja en ninguno de los videos circulantes en la red) no se debe a ningún "exceso", ida de olla o maldad personal de los mossos acrecentada por todo tipo de drogas y aleccionamientos (aunque éstos sean factores que augmentaron la brutalidad); lo que pasó se debe por el contrario, a la naturaleza misma de esa institución, y a las órdenes que se dieron desde el aparato estatal para desplegar una política del miedo, que es sin duda la política estatal por excelencia de esta fase del capitalismo en decadencia. Un momento histórico, en el que la agudización de las contradicciones está exhacerbando el descontento, la consciencia crítica y las luchas colectivas. Y ante ello, la acción policial del miércoles pretendió ser un aleccionamiento que no se dirigía únicamente a los 5000 estudiantes, profes, etc. que estábamos en la mani o que estuvieron en la concentración tras el desalojo; sino que se dirigía al conjunto de la multitud de trabajadores (parados o en activo, desalojados por el banco o estrangulados por la hipoteca, hartos de trabajar para el enriquecimiento de otros, miedosos ante la posibilidad de que quedarse sin "trabajo", único medio para conseguir seguir subsistiendo en una sociedad donde todo equivale y se subyuga al capital), a todas las que ya no podemos más, y hemos decidido, o podemos potencialmente decidirnos a no-tragar más y organizarnos!!
Ésto me resultó especialmente claro durante la manifestación. Por suerte o por desgracia, tras un primer porrazo a sangre fría de un mosso cuando me disponía a acceder al metro (que previamente habían cerrado como medida de conversión de la calle en ratonera); perdí a las compañeras con las que estaba y me encontré sóla entre la multitud, justo en el momento en el que comenzó la agresión policial, así que entre el aturdimiento y el miedo acabé refugiada en un escaparate ligeramente elevado de la parte izquierda de Via Laietana, junto a una pareja de guiris italinos y cinco chicas (sobretodo las dos chicas más jóvenes y el par de turistas no paraban de llorar, incrédulos ante ese estallido de brutalidad policial, que en los días "normales" permanece escondido para la mayoría de "buenos ciudadanos" y turistas, restringiéndose su vivencia a las y los llamados sin papeles, mendigos, anarkistas y otras no-ciudadanas por excelencia). Allí permanecí durante hora y media observando con una impotencia y rabia absoluta, la performance policial: persecución, golpes y ensañamiento, varios secretas vestidos con capuchas y palos que de repente se giraban y pegaban a los manifestantes, etc. Sobre ésto ya hemos hablado, pero además y cuando ya no quedaban manifestantes en Vía Laietana, las furgonas comenzaron a derrapar, con las sirenas a todo trapo, desembarcando decenas de mossos que como perros rabiosos se internaban por las callejuelas para reforzar la persecución, mientras que otros (y repito sin manifestantes ya en la Via Laietana) se pusieron a golpear las motos, las papeleras y otros transeúntes que pasaban por allí, mientras el ruído del helicópero dotaba de un mayor dramatismo a una situación en la que no había enfrentamiento alguno, sino una gran actuación estatal-policial que nos estaba diciendo: estamos aquí, esto es lo que pasa si os saltáis el guión y nos ponéis problemas; recordándonos que si se nos ocurre movernos, cuestionar, pararnos a pensar por un momento, un hombre de 2 metros y músculos esculpidos con anabolizantes, armado, acorazado y legítimamente violento, vendrá a romper nuestros sueños a golpes de porra (como mínimo). Ese creo era el sentido de todo,..
Y en parte así lo sintieron muchas de las personas a las que pilló esta brutal ejemplificación del poder del estado, cuando salían de comprar fielmente en las tiendas de marca de la zona, o se disponían a pasear por la happy-barcelona multicultural en una tarde soleada. Digo que así lo sintieron porque las oí hablar y comentar, que era la propia policía la que estaba liándolo todo, porque sintieron los golpes en sus carnes, porque comentaban que eso era intolerable, porque de repente, la lucha de las estudiantes les pareció algo no tan lejano... Y así su política represora acabó volviéndose contra ellos, y despertando ese proceso de re-conocimento y des-atomización que constituye nuestra arma más preciosa!"

La Pochoclera dijo...

Hola Eva! Desde Buenos Aires y Buscando mi lugar en el mundo te encontré! Y aquí estoy luchando como puedo y desde donde puedo pra la transformación. Un placer conocerte.
Pipi
"la pochoclera"

Eva Mª Durán dijo...

Pues lo mismo digo, compañera. Es agradable conocer gente que está en la misma lucha al otro lado del charco en ese país tan bonito que es el tuyo. Encantada de conocerte igualmente y nos seguimos leyendo.

Eva Mª Durán dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Eva Mª Durán dijo...

Continúo comentándome a mí misma...

Àngels proporciona en http://angelsmcastells.nireblog.com/post/2009/03/24/joan-delort una información que desconocía: altos cargo de seguridad pública que perviven desde la época de Pujol y que realizan declaraciones no muy coincidentes con una supuesta política de izquierdas... Sigo preguntándome si Saura es sólo débil e inútil o si además de esto es frío, cruel y calculador.