sábado, 25 de abril de 2009

Sobrevivir a la bondad (Cuba y Obama)

Las noticias de este blog de chica trabajadora y madre de familia, como sabéis, siempre tan actualizadas: parece ser que el bueno y cumplidor de sus compromisos electorales Obama, nuestro aún no demasiado perverso dueño del mundo (al menos si lo comparamos con su predecesor) Obama levantará por completo las restricciones para que los cubano-americanos puedan viajar a Cuba y enviar dinero a sus parientes; con eso se retorna a la situación existente hace 15 años. Además, a partir de ahora las compañías de telecomunicaciones podrán operar en la isla.

La revolución cubana ha sobrevivido a la caída de ese régimen soviético que sólo lejanamente continuaba siendo comunista, y cuya debacle y sus consecuencias casi hizo que hasta sus más fervientes detractores lo añoraran. Sobrevivió al Período Especial, aunque ni siquiera muchos de los que amaban a ese pueblo lo creían. Me pregunto si ahora sobrevivirá a la bondad del dirigente mundial máximo (el mundo no es igual al de hace 15 años), a las desigualdades que creará, a los intereses comerciales de esas empresas que ahora tienen el campo libre (y que en absoluto han sido las motivaciones de la medida, no me sean ustedes malpensados), al alud de mafiosillos cubanos en viaje de turismo con los bolsillos rebosantes de dólares y cantando las excelencias de eso que ellos llaman mundo libre.

Porque de suprimir el embargo, naturalmente, no se ha hablado; y es que a veces parece que la luz del ALBA, por hiriente que sea para los ojos, no se aprecia en tierras estadounidenses.

Más info
Comunicado de los países del ALBA ante la Cumbre de las Américas

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creía que lo del embargo sí se había tratado, pero reconozco que no he estado demasiado informado al respecto y me creo a pies juntillas lo que comentas.

Tengo la gran desfortuna de no haber podido viajar al país caribeño (me encantaría visitar Santiago de Cuba) y poder ver en primera persona lo que siente el pueblo cubano. Solo espero que esas ansias de libertad, malinterpretadas y confundidas con el consumismo voraz (=capitalismo cruel e inhumano) no lleven al pueblo de nuestro sueños (del Sueño de la Libertad) al mismo lugar oscuro y sucio al que llevó a los moscovitas a hacer largas colas por "degustar" una BicMac (que no es ni por asomo tan deliciosa como el bistec más duro de la vaca más famélica de la granja de la tía BErnarda)...

El soñador enmascarado.