lunes, 13 de abril de 2009

Una tercera es posible. Viva la República!

Hace casi ochenta años este país de pandereta hizo un esfuerzo decisivo por borrar los largos siglos de atraso social y cultural al que estábamos sometidos gracias, principal aunque no únicamente, a la Iglesia católica. Fueron tiempos de luchas y esperanza, inestabilidad y esfuerzo, justicia e injusticia. Quizá la Revolución requiere de un lapso de tiempo y de una pedagogía para ser aceptada, asimilada y duradera en el tiempo, unos cimientos fuertes que sustenten su edificio. Pero los avances de la República asombraron al mundo.

Lo asombraron... y lo hicieron temblar. Los cimientos quizá no eran fuertes, pero ella tampoco mandó sus barcos a luchar contra las tempestades que sobrevinieron. Y la libertad era más peligrosa que el nazismo: al dictador enemigo se le puede someter militarmente; al pueblo emancipado no.

No del todo; pero algo se puede hacer. Un ejército contó con todas las ayudas, y otro con ninguna: sus propios aliados incondicionales hicieron pagar muy cara su escasa colaboración, aparte de promover acciones nada propias de quien se supone que te está apoyando. Por si fuera poco, tampoco hubo solaz para los refugiados que huyeron al país vecino, todo lo contrario. Y los exiliados tuvieron que irse muy lejos para recomponer su vida.

Y eso no fue lo último: no fueron tanto los años de represión, sino la intoxicación ideológica, la cerrazón. La transición modélica y sus pactos, errados o no. La instaurada convicción de que debíamos ser felices si poseíamos, entre el banco y nosotros, una casa y un coche por familia, mientras el negocio de la construcción esquilmaba nuestros espacios naturales, y que la televisión era más útil que la organización. Sí; también se puede someter al pueblo emancipado. También se le puede desemancipar.

Hace ochenta años este país hizo un esfuerzo decisivo por ser libre, igualitario, justo y laico, un esfuerzo humano y, por tanto, plagado de imperfecciones. Pero hace más de setenta se nos quitó la oportunidad de poder rectificarlas algún día, se nos arrebató la facultad de elegir nuestro destino.

Y hoy, casi ochenta años después, mientras escuchamos como la cosa más natual del mundo consignas en los púlpitos y en los estrados que entonces hubieran sido consideradas caducas, cuando el paro y la crisis, y no sólo en la construcción, ha obligado a la trampa hipotecaria a abrir sus fauces y ya ni la televisión puede consolarnos de haber sido engullidos... ¿qué nos queda?

Os lo diré de una manera esquemática: apostar por un sistema donde los únicos que integren la lista del paro sean la familia Borbón. Y donde la construcción halle un nuevo yacimiento económico insonorizando y haciendo más gruesos los muros de las iglesias, para mantener a raya a los virus letales que desde allí se inoculan.

Una tercera es posible. Feliz 14 de abril. Feliz Día de la República.

Lean otras entradas republicanas en I Love IU.
Y no se pierdan el vídeo de felicitación de IU.

6 comentarios:

Roberto dijo...

¡¡Qué bueno que en el PCE se olvidaron de la mordaza eurocomunista que imponía la bandera de la monarquía en todos sus actos ¿Os acordais? La pena es que sea solo retórica sobre una base de necesidad objetiva. Consigamos de nuevo la aplicación de “una persona, un voto”; y todos los españoles son iguales…”. Hasta para postularse a la más alta magistratura del país.
Recread el PCE, de verdad, y refundad IU desde dentro y desde fuera profundamente. ¡¡Fuera oportunistas y demagogos!!
Hoy, ante la crisis económica, Huelga General Política!! ¿Os atreveis a tomar al toro por lo cuernos de una vez o seguireis mareando la perdiz??
Salud y República. Federal y Popular

angels dijo...

Visca la república, Eva! Avui, més petons republicans que mai!

Anónimo dijo...

Viva la República y vivan todos aquellos que lucharon por defenderla de la tiranía y la opresión.
Vivan aquellos civiles que cayeron bajo las bombas en las ciudades, aquellos milicianos que cayeron bajo las balas enemigas, aquellos hombres que huyeron a los montes, aquellas mujeres que perdieron un hijo o un marido, aquellos brigadistas que vieron después las bombas sobre Londres,aquellos que dejaron paso a los panzer sobre sus campiñas francesas, aquellos alemanes que dieron con sus huesos en Dachau...
En definitiva, un sincero recuerdo por todos y todas los que lucharon, sufrieron y murieron por defender la libertad.
Porque la nuestra fue desgraciadamente la mayor expresión e la lucha de clases llevada a su definición más brutal y salvaje.
¡¡Viva la República!!

Eva Mª Durán dijo...

Para Roberto, estamos en ello. No es tan fácil como puede verse desde afuera, pero ganas no faltan. Pero ya sabes eso de las condiciones objetivas.

Petons, Àngels, guapa.

Y Anónimo, gravcias por este emocionante comentario.

JESS dijo...

Viva la Republica!!!! uiisshh esto es contagioso :P
Yo soy de izquierdas , si seniora.
Salu2

Eva Mª Durán dijo...

Eso está bien, que sea contagioso. Saludos!