martes, 5 de mayo de 2009

Lo que el viento no se llevó (accidentes laborales y construcciones defectuosas)

No fue el viento quien se llevó las vidas de cuatro niños en el hundimiento del túnel de bateo en el campo de béisbol de Sant Boi de Llobregat (Barcelona), durante el temporal del pasado enero: la citada construcción, según el informe pericial hecho público ayer, tenia "defectos de construcción peligrosos", estaba en "situación de riesgo latente" y "no cumplia con la normativa". Los "muros de carga deberían haber estado rellenos de hormigón" pero no fue así, con lo que no pudieron resistir el embate de la ventolera.

Y, claro, tampoco se llevará el viento, penal o político, presumo, ni a los responsables de esta construcción defectuosa, ni al Ayuntamiento de la ciudad, ni a las entidades (Departament de Física Aplicada de la Universitat Politècnica de Catalunya, Col·legi d'Arquitectes y Col·legi d'Enginyers de Camins, Canals i Ponts) que redactaron anteriores informes encargados por este consistorio en que se afirmaba que la normativa se había respetado y que las inclemencias metereológicas fueron las únicas culpables del desastre.

Y todo esto nos lleva a recordar noticias antiguas. Porque de momento (aún se espera el resultado de las diligencias previas por homicidio y lesiones imprudentes) tampoco ha barrido el viento a ningún responsable de Gas Natural o de la construcción del edificio afectado por la explosión de gas en Gavà el pasado 3 de diciembre, con el resultado de seis personas muertas y casi dos decenas de heridos (claro que todos eran de un barrio marginal, así que supuestamente no es tan importante, ¿verdad?); y si los empresarios y los arquitectos del hotel Son Moll de Cala Rajada (Mallorca), parcialmente hundido trece días después arrebatándoles la vida a cuatro trabajadores (bueno, simples obreros, y dos de ellos inmigrantes, tampoco se pierde tanto), en unas obras de reforma sin licencia municipal ni cumplimiento de normativas, han ido a la cárcel o algo parecido yo no me he enterado; la última noticia es que salieron en libertad con cargos.

Me pregunto cuánta más cenizas de muertos se llevará el viento antes de que alguien valore la vida humana más que los beneficios insaciables o el poder irrenunciable. Antes, también, de que la justicia española, con más desidia que presupuesto, más hipócrita y políticamente correcta que efectiva e inteligente, y más esclava de los verdaderos poderes que nos gobiernan (leáse las grandes fortunas) que servidora de sus ciudadanos deje de condenar con la muerte a los débiles y premiar la desvergüenza con que delinquen los poderosos con la impunidad; con una dosis de violencia policial por enmedio para con sus contestarios, añado. No puedo estarme de proclamar, parafraseando la canción de los años sesenta, que si tuviera un buen temporal a mano a cuánta gente barrería de este mundo. Por Dios, qué limpieza haría.

Recordatorio:

-El túnel de batuda de Sant Boi tenia defectes de construcció perillosos

-Sombras en Sant Boi

-El juzgado de Gavà que investiga la explosión de gas abre diligencias por homicidio imprudente

-Mueren cuatro obreros en la reforma sin licencia de un hotel en Mallorca

4 comentarios:

àngels dijo...

Hola, Eva! Gracias por tu apoyo y cariño... Y sobre tu entrada, ¿no habría que iniciar una ronda de inspecciones en las instalaciones públicas para no tener que lamentar desgracias como la de Sant Boi? Un beso!

Eva Mª Durán dijo...

Es una muy buena idea, Àngels. El problema es que ideas buenan no faltan (aunque rara vez son los gobernantes sus autores), lo que se necesita es presupuesto y voluntad política para llevarlas a la práctica. Y eso sí que no se ve por ningún sitio. Sólo nos queda seguir en la brecha y denunciar todo lo denunciable.

Anónimo dijo...

Tenéis razón, pero eso cuesta dinero y sobretodo deja a la Generalitat con el panderito al aire... porque se supone que hay unos informes preliminares, unos presupuestos, unos planos, etc, que debe aprobar la Gene, no? sería por su parte admitir lo que son: unos ineptos, unos inútiles, unos chupatintas, unos peseteros y en el fondo de todo, unos cómplices de asesinato.

Solo hace falta fijarse cómo persiguen a las Pymes para exprimirlas hasta la saciedad con sanciones multas, etc. POr tanto, inspectores no faltan. Lo que falta es vergüenza.

Y como tantas otras veces se lavarán las manos e irán a por el constructor (otro asesino, sin duda) acusándole de todos los males del mundo (y si pueden, demostrarán que es del Madrit y vota al PP). Pero la pela es la pela y no entiende de política.

Creo que lo que más me indigna es que no sean capaces de evitar lo que puede suceder en otros edificios, como ha comentado Àngels...

El enmascarado enrabiado

Eva Mª Durán dijo...

Es igual que lo que comentaba antes en el post más reciente. Y luego dicen que hemos avanzado desde los diezmos medievales! Se sangra a los trabajadores y a los pequeños empresarios, que son realmente quien están en posición de levantar la economía, y no se atreven con las transnacionales, que lo que tratan de levantar es la suya propia, como si ya no estuviera bastante levantada. Ni siquiera los utilizarán para escudarse, aunque sean del PP y del madridistas, pues realmente la pela no entiende de política, y sí de miedo.

Por eso, el presupuesto para inspecciones no se destina a revisar informes preliminares ni planos de obras, porque esta inversión no va a dar réditos. Sí los dará, en cambio, la de perseguir a las pymes que se han olvidado de pagar 1.000 euros en la declaración del IVA porque el negocio iba mal (y que al final tendrán que pagar casi 4.000 en multas), cuando los fraudes de las multinacionales son incontables e incuantificables.