viernes, 12 de junio de 2009

Recordatorio de guerras olvidadas: inacción, huellas del pasado e intereses económicos en Congo, Chad, Darfur y República Centroafricana

Comento informaciones que me han llegado recientemente de Médicos sin Fronteras e Intermón-Oxfam. Para no olvidar.

Congo
En Kivu Norte y Kivu Sur, y en el norte de la provincia Oriental de la República Democrática del Congo (Ituri y Haut Uélé), el Ejercito de Resistencia del Señor (LRA, por sus siglas en inglés) no ceja en su violencia inusitada contra los civiles con una intensidada. Decenas de casas quemadas; cientos de civiles apuñalados o golpeados hasta la muerte; hombres, mujeres y niños secuestrados, desplazados; epidemias; víctimas de violencia sexual... Más de 50 aldeas y ciudades en el noreste han sido atacadas desde el pasado 25 de diciembre, dejando a la mayoría de los habitantes sin más más opción que huir al bosque (eso si llegan a tiempo) para escapar de las masacres, esperando en vano una asistencia humanitaria y una protección que no llegan, debido, en parte, a la inseguridad. Pero no sólo a eso.

Hay una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 1856 del pasado 22 de diciembre que marca la protección de los civiles como una prioridad para las fuerzas de paz de la ONU en Congo. Pero el papel es muy dócil y se deja escribir lo que se quiera: en realidad, los cascos azules y los contingentes de la MONUC permanecen impasibles ante ese horror sin nombre, encerrándose en su base o simplemente obviando la protección de la población. Sus actividades no incluyen la evacuación de heridos civiles en las zonas donde se han producido los recientes ataques en áreas que son inaccesibles para las organizaciones de ayuda humanitaria y donde podrían llegar en helicóptero con una realtiva facilidad. Por ejemplo, en Duru, la MONUC pasó absolutamente de trasladar en helicóptero a un bebé de un año con heridas de bala al Hospital de Dungu, según testigos presenciales en el aparato.

Chad, Darfur, República Centroafricana
El conflicto armado en la región norte del Chad (uno de los países más pobres del mundo y más ricos en recursos) tiene que ver con la tensión entre la mayoría musulmana del norte y colectivo cristiano y animista del sur, o eso es lo que nos venden; hay varios grupos implicados, al igual que en Darfur y en la República Centroafricana. Tres misiones de paz, la Misión de Naciones Unidas en Darfur (UNAMID, por sus siglas en inglés), la Misión de Naciones Unidas en Chad y República Centroafricana (MINURCAT) y la de la Unión Europea en Chad y RCA (EUFOR Chad/RCA), se disputan la inacción en este escenario de conflictos. Mientras, los deplazados, refugiados y la violencia (sexual en muchas ocasiones), en la que las mujeres y los niños se llevan la peor parte, continúa.

Obviamente, al igual que en el Congo, los intereses económicos occidentales, la violencia como forma de vida heredada de la colonización y la lucha por los recursos está detrá de todos. Coltán, petróleo, miseria y corrupción, y un terreno abonado para el tráfico de armas internacional, el patio de atrás para los juegos económicos de Occidente. Acuerdos de papel mojado e inacción interesada. Por favor, no olvidemos, nunca olvidemos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Son guerras olvidadas, como bien dices, que no importan a nadie. ¿O sí? El problema es que la cobertura informativa no es la misma que en otros sucesos. Al principio de los tiroteos, quizás. Pero en seguida quedan relegadas a un segundo plano.
Total, son cuatro negros de mierda.

Lo siento, Eva. Odio las guerras y la crueldad gratuita contra los civiles inocentes. Ello me lleva a veces a realizar unos comentarios absurdos y cínicos. Pero no porque no me importe, sino justamente por lo contrario... Y es la impotencia la que escribe por mí. ¿Podría callarme? Supongo que sí, que sería lo mejor, en lugar de decir estas barbaridades... Pero no puedo.
Lo siento.

El enmascarado bárbaro.

Eva Mª Durán dijo...

Indígnate. Tienes derecho. Y es la única posibilidad de acción que nos queda.

Al menos de momento.