jueves, 1 de octubre de 2009

Yo estuve en la Fiesta del PCE en Córdoba: una crónica sentimental

Fue un viaje agotador con tintes surrealistas, mapas olvidados, comidas en restaurantes con aspectos de clubes de carretera y denominaciones chuscas, encontrándonos y desencontrándonos por la terrible estepa castellana cual modernos quijotes defensores de humildes o campeadores cides de la lucha de clases, a lomos de Rocinantes o Babiecas de metal, aunque a diferencia de la leyenda y del poema de Machado, al rey se le olvidó promover un bando que prohibiera a sus súbditos alimentar y dar cobijo a nuestras catalanas, republicanas y comunistas personas (vamos, que sólo nos faltaba ser homosexuales y negr@s para tener el pack completo de marginad@s sociales) bajo amenaza de arrasar las viviendas y sembrar de sal los cultivos de los infractores... bueno, al menos de momento. Pero llegamos.

A veces el Destino te da la espalda tan repetidamente que no puedes más que creer que existe una confabulación universal en contra de que hagas o dejes de hacer tal o cual cosa; otras veces, misteriosamente, las puertas se abren, el camino se despeja y repentinamente te adentras, con estupor, en el territorio de tus más antiguos anhelos. Así me sucedió con la Fiesta del PCE. Y de pronto me encuentro allí, en Córdoba, rodeada de camaradas y/o compañeros, contemplando el resultado de la implicación generosa de tantos de ellos y de su imaginativa voluntad de sortear nuestra permanente precariedad económica. "Convirtiéndose en la 'empresa' pública del montaje y desmontaje, han dado una lección de combatividad, conciencia política y capacidad de planificación. La Fiesta ha demostrado este año la viabilidad cierta del proyecto comunista", afirma la resolución de la Permanente sobre nuestro evento, destacando que "la fiesta del PCE ha sido un éxito político, organizativo y, por primera vez, también económico". Olé nuestros huevos y ovarios, sí señor.

La Fiesta del PCE se rige por reglas diferentes a la del mundo al que estamos acostumbrados. No quiero parecer ingenua: evidentemente, y aunque profesemos una ideología que nos presuponga una manera de ser más abierta y solidaria que el resto, no somos más que hombres y mujeres como los demás. Pero, a pesar de los problemas y críticas usuales en acontecimiento como éste, la fraternidad era evidente, podía verse y hasta tocarse; el optimismo vital de los y las que nos guiamos por otros valores que no presuponen destrucción, ni propia ni ajena, se escuchaba en las conversaciones; el afán de lucha estaba presente, caminaba a nuestro lado, compartía nuestra comida y bebida, cotidiano y siempre renovado, el compañero ideal. Yo recorría encantada aquel nuevo ámbito donde todas nuestras reivindicaciones tradicionales, que considero las más justas y necesarias, estaban presentes: el estado federal y republicano, la paz, la jurisprudencia internacional, la desinformación de los medios y las maneras de combatirla, cómo hacer que la crisis no la paguemos los de siempre, la situación de la mujer, Palestina, Cuba, Venezuela, Honduras, Colombia y sus bases, Bolonia... Hubo homenajes a nuestra memoria histórica, y vi las lágrimas en los ojos de los ponentes y asistentes al homenaje a Marcos Ana, esa leyenda viva del comunismo, la humanidad, la lucha y la poesía que representa toda la lucha antifranquista anónima de este país; no faltó un recuerdo a las Trece Rosas ni al compañero Allende... Los parias de la tierra, la famélica legión, permanecieron tres días en pie.

Cayo Lara, en el acto central, habló oportunamente, como tiene por costumbre. Nos llamó a la lucha urgente, contándonos que "un país donde un alquiler cuesta más que el salario de un trabajador es un país enfermo", y que "menos impuestos, gasto público y estado significa menos empleo, inversión y desarrollo social". Subrayó la identidad entre las políticas económicas del PP y el PSOE: "Desde Felipe todos los gobiernos españoles están privatizando" y "España es el único país de la OCDE donde los salarios han bajado", y nos contó uno de tantos dramas de parados de este país que le llegó en una carta, el de un hombre separado sin trabajo, sin subsidio, debiendo pagar la hipoteca, el alquiler y la pensión compensatoria y sin medios para hacerlo, expuesto a que le retiraran el derecho de visitar a sus hijos. Por su parte, Julio Anguita, mi apreciado Julio, en el acto de presentación del libro de Pascual Serrano Cómo los medios nos ocultan el mundo nos dio claves acerca de la formación de nuestra desmovilización actual, para mí una de los aportes más inteligentes del nuevo capitalismo; ya no nos hacen callar, ahora nos distraen y anulan: "El capitalismo domina porque la gente se traga los telediarios y las novelas y participa en concursos idiotas", "somos un pueblo sumiso, roto, sin valores. Hay más fútbol que con Franco, la tele rivaliza en baja calidad con la de entonces, incluso la vence" y recomendó "estar siempre en guardia" ante todos esos medios y ocio que tratan de vendernos como únicos posibles y que nos han transformados en esclavos sin conciencia.

Tomé notas, twitteé, hice fotos, las tomas de mi primer vídeo (que intentaré editar en breve, com permiso de la autorida laboral), estuve en el stand político y en el gastronómico del PSUC-viu, compartí tertulias increíbles con diversos compañeros de aquí y de allí... hasta tuve tiempo de ver Córdoba, que ya nunca más estará lejana y sola como decía Lorca. Después, me marché. Y volví a enfrentarme a un mundo donde los valores son lucrarse indefinidamente para disfrutar de lujos que ni siquiera te alcanzará el tiempo a disfrutar, caiga quien caiga; donde los Gorilettis varios reprimen para conservar poderes que han arrebatado ilegalmente, cebándose con los más frágiles e inocentes; donde la memoria histórica es pisoteada; donde los políticos no tienen más influencia que la que las grandes fortunas les conceden, y a ellas halagan subiendo los impuestos sólo a los más pobres; donde los medios siguen desinformando ante nuestra pasividad. Pero, aunque el destino ne me deje volver, aunque renuncie a volver para preservar la ilusión (por aquello de las segunda partes nunca buenas o de no regresar a los paraísos perdidos), o (espero que nunca se dé ese escenario) en el futuro no exista ningún lugar al que volver, yo estuve en la fiesta del PCE 2009 en Córdoba.

P.D.: Lamentablemente, después me enteré que varios compañeros de I Love IU andaban por allí y me fastidia no haberles podido conocer. Sí tuve la oportunidad de encontrarme con los Ceros, Ceronegativo y Ceros a la Izquierda, cosa que me alegró sobremanera. Un saludo, camaradas.

6 comentarios:

rafa hortaleza dijo...

todo un placer Eva. Un abrazo.

tomas rivero dijo...

Hola Eva, desde luego la impresión que te a causado la Fiesta del PCE es optimista cien por cien. Cómo envidio tu optimismo, da incluso un poco de miedo tanta felicidad. La fiesta debió ser muy hermosa. Y creo que puedes repetir, aunque la primera vez, siempre es la primera vez... Me ha gustado la narración que haces del evento. Un beso. Tomás Rivero

Eva Mª Durán dijo...

@rafa: lo mismo digo. Alguna vez tendríamos que hacer una quedada iloveiuera de verdad. En Barcelona, si puede ser, que es un sitio muy bonito y lo tengo cerca de casa, je je.

@Tomás: mmmm, veo que ya te has afiliado a Internet. Gracias por tu opinión acerca del relato. Y tienes razón, la felicidad da miedo, justo te acabo de hablar de ello en el mail que te he enviado, qué casualidad. Pero no hay problema: aunque la fiesta fue una caña, me faltan bastantes cosas para ser feliz y las llevo conmigo, a Córdoba o a donde vaya. Aunque sí es cierto que en la fiesta me olvidé un poco de ellas. Un beso con la ortografía tradicional, que si no aún creerán que somos unos incultillos.

ceronegativo dijo...

Me ha encantado tu crónica camarada, nos vemos en la siguiente ;-)

carlmcort dijo...

Hola Eva, también esta fue "mi primera Fiesta del PCE". No me decepcionó. Yo viné de muy lejos sólo por esta fiesta, y soy con seguridad más veterano que tú. Me agradó mucho leer tu crónica. Y su lectura me ha evocado bonitos recuerdos, sentimientos. No se si pueda volver a repetir este episodio, pero eso no importa. Conocí veteranos, María y Bruno de Madrid, ellos han estado en todas ellas, y Bruno ya tiene mas 90 años. O sea, él tiene ya un auténtico record. De todas maneras ya puedo decir que estuve allí disfrutando de vuestra compañía, historias y experiencias. Algunas de ellas nos remitieron a tiempos duros para los comunistas españoles. Por esto y por su valor histórico-político, mítico me siento agredecido haber vivido esta hermosa experiencia. Salud y saludos, Carlos

Eva Mª Durán dijo...

@ceronegativo. A ver si es verdad, gracias!

@Carlos. Tu comentario me ha parecido muy ilustrativo y conmovedor. Espero seguir viéndote por aquí. Muchas gracias.