viernes, 27 de noviembre de 2009

El 2012 ya está aquí

Se sobrevive hasta un determinado momento. A partir de ahí, se comienza a empezar a morir. Es el momento en que comprendes que nada de lo que te espera será en el mejor de los casos más que un leve reflejo de aquellos momentos que tampoco nunca viviste. El proceso no es traumático: o al menos, no nos quejamos. No puede llamarse rendición ni resignación, no. Ni siquiera tenemos la fuerza suficiente como para desear el final. Nos limitamos a esperar sentad@s hasta que Ella venga a buscarnos. Nuestra vida no cambia. Seguimos haciendo lo que hasta entonces. Pero cada vez nuestros gestos se realizan más por el gesto en sí, y no por sus posibles consecuencias. Cada vez son más mecánicos.

El mundo hizo lo que pudo (o no) hasta un cierto momento. A partir de ahí, lo dejó. El proceso no ha sido traumático: o al menos, el mundo no se queja. No puede llamarse rendición ni resignación, no. Ni siquiera tiene la fuerza suficiente como para desear el final, a no ser que las películas sobre el tema sean una forma velada de plantear la petición. Se limita a esperar sentado hasta que el 2012, en la fecha que sea, venga a buscarlo. No cambia. Se sigue haciendo lo que hasta entonces. Pero cada vez los gestos se realizan más por el gesto en sí, y no por sus posibles consecuencias. Cada vez son más mecánicos.

Las caras macilentas, los agujeros en las dentaduras, las resecas melenas a medio teñir y rizar. Patéticas llamadas, 'Se vende', 'Se alquila', convertidas en parte del mobiliario urbano, y que nunca serán contestadas. Bolas del Oeste se arrastran, empujadas por el viento, por los pequeños negocios medio vacíos... Significativos detalles, que casi hacen reír cuando pensamos que allí, en el otro lado del mundo, todo es muerte y sólo muerte. Nosotros nunca volveremos a ser lo que éramos; y ellos, aún lo serán más.

Cuando los escritores futuristas del siglo pasado vaticinaban un mundo dominado por androides, me pregunto si se referían a esto.

P.D.: Por cierto, sigo trabajando en lo que anuncié. ¿Mecánicamente?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El Mundo, o Gaia, está por encima de todos nosotros. Nos creímos aquello del libre albedrío y de que podíamos hacer y deshacer libremente en nuestra Madre Naturaleza como nos viniera en gana. El Planeta nos ha mimado y consentido como hijos suyos que somos, pero el hecho de comportarnos como cainitas para con nuestros hermanos animales y vegetales ha debido colmar su paciencia. Nuestra querida Gaia nos ha recordado gracias a la ciencia que solo estamos de paso por este mundo, que solo somos un resquicio perdido en el rompezabezas de este globo milmillonario en edad. Y muy a su pesar, ya que prometíamos ser los benefactores y cuidadores de su senectud, seremos castigados proporcionalmente a la crueldad con la que la hemos tratado. A ella y a nuestros hermanos... incluso a nosotros mismos. Ya sea una tormenta solar, ya sea una nueva era glacial, ya sea un meteorito, ya sea el cambio climático, ya sea la furia desatada de la Naturaleza (volcanes, terremotos, tsunamis, cambio en los ejes polares...), ya sea una guerra global termonuclear, o lo que tenga que ser, seremos borrados del mapa para que Ella se sacie de almas viles y Gaia pueda empezar de nuevo, tal y como ha hecho al menos 3 veces con anterioridad a nosotros... Y mira que prometíamos ser lo mejor de la creación...

El hombre siempre ha sido un lobo para el hombre; cruel, asesino, esclavista, etc. Y también para con Gaia, pero siempre a un nivel casi neolítico... hasta que llegó el Capitalismo, cuya filosofía tanto como para el hombre como para la Naturaleza ha sido de expolio y explotación continuo a nivel industrial. La esquilmación de los recursos ha sido tan brutal que hemos llegado a un punto crítico. Jamás se ha maltratado al ser humano ni a la Tierra tanto como en los últimos ciento cincuenta años. Y todo por la pasta. El problema es que la venganza de nuestra Madre no será selectiva...

Gracias por la entrada.

P.D.: Por cierto, sigue trabajando en lo que anunciaste.

El enmascarado apocalíptico.

Eva Mª Durán dijo...

Sí, te veo muy apocalíptico, Enmascarado. Yo no iba del todo por ahí, aunque no dejo de estar de acuerdo contigo en muchas partes, pero gracias igualmente por tu comentario.