viernes, 19 de marzo de 2010

Democracia bloqueada: la ley electoral del PPSOE

Ayer el PPSOE, unido a los nacionalistas, volvió a recordarnos la solidez de la democracia en este país. Volvió a recordarnos que las cartas están marcadas y repartidas para que aquí nada pueda salirse del guión neoliberal y de los servilismos a sus representantes. Que no hay pastel para nadie más, ni siquiera para que los que quieren entrar en la cocina sólo con la idea de preparar víveres, y no de devorarlos. Porque esa palabra, democracia, tan reivindicada y tan arrojada a la cara cual ácido de los que osan salirse de lo instaurado hace mucho tiempo que dejó de lado esa etimología que la conecta con el concepto de gobierno del pueblo, de justicia social. Mentiría si dijera que me sorprende, en el fondo, y no obstante he de reconocer que nunca dejan de asaltarme las fallidas esperanzas de que un día los poderosos se acercarán, aunque sea levemente, a la lógica y a la justicia.

Y de eso nos enteramos el mismo día de que el responsable, tanto por propia iniciativa como como títere en manos de la única Esperanza que en verdad nunca se pierde, desgraciadamente, del caos que es ahora mismo la Sanidad madrileña, se va a la empresa privada (eso sí, con un puesto de nueva creación y a la medida). Qué poco dura la alegría en casa del pobre.

A partir de aquí, surge un obvio comentario, una pregunata retórica que no soy la primera que se la hace. Si a los que creemos en un mundo mejor e intentamos luchar en consonancia se nos destierra, ¿qué camino (no violento, claro, eso siempre) nos dejan?

Quizá dentro de poco lo descubramos.

Han hablado más y mejor de este tema much@s compañer@s cuyos enlaces podréis ver en el post al respecto de Pedro Mellado.

2 comentarios:

ceronegativo dijo...

Nos dejan pocas alternativas, no deberíamos olvidarlo, ni ahora ni nunca.

Eowyn de Camelot dijo...

Desde luego que no. Gracias, cero.